Kan Zhong Guo, una ventana a los tesoros de China

KZG

 Últimas Noticias

El Dios del matrimonio

El Dios del matrimonio
febrero 13
23:17 2012

Por Secret China Staff

El nciano del mundo de las profunidades (web foto)

El anciano del mundo de las profundidades (web foto)

 Dos seres destinados a casarse entre sí, aunque estén a miles de kilómetros de distancia, están unidos con un invisible hilo rojo atado por el anciano bajo la luna.

En chino, hay un maravilloso proverbio que contiene la frase “Yue Xia Lao Ren” – que significa el anciano bajo el claro de la Luna. También es el título dado a un casamentero. El siguiente relato circulo ampliamente durante la dinastía Tang.

Los padres de Wei Gu murieron cuando él era aún muy joven. Por lo que él estaba impaciente por encontrar a una joven y casarse, pero nunca tuvo éxito. Un día viajó a la Ciudad de Song y se hospedo en un albergue. Conociendo la historia de Wei Gu, otra persona del albergue intentó hacer arreglos para que Wei conociera a una chica de un pueblo cercano. Planearon una reunión en el templo Longxing cerca del albergue para la mañana siguiente.

Wei Gu estaba tan ansioso por conocer a la joven que llegó antes del amanecer, cuando todavía estaba oscuro. Cuando llegó al templo, vio a un anciano sentado en el suelo bajo el claro de la luna, con un gran saco a sus espaldas, leyendo un libro grande y grueso. Wei Gu se acercó y miró el libro, pero no pudo entender las palabras.

Wei Gu sintió curiosidad y le preguntó: “Disculpe, ¿qué clase de libro está leyendo? He estudiado mucho y puedo leer muchos idiomas. ¡Puedo incluso leer el sánscrito de la India! Pero, ¿cómo es que no puedo entender las palabras de su libro? ¿Por qué es eso?”.

El anciano se echó a reír: “Este no es un libro del mundo terrenal, ¿cómo podrías ser capaz  de leerlo?”.

¿Qué clase de libro es?” preguntó Wei Gu.

“El libro del mundo de las profundidades”, respondió el anciano.

Wei Gu preguntó, “¿Cómo es que una persona del mundo de las profundidades  viene a este mundo?”.

El anciano respondió: “No es que una cuestión de que yo esté aquí, me encontraste porque saliste fuera de la ciudad muy pronto. Los funcionarios en el mundo de los abismos tienen cosas que organizar para los seres humanos, por eso tienen que venir aquí a menudo”.

Wei Gu preguntó, “Bien, ¿y qué tipo de cosas controla usted?”.

“El libro registra los matrimonios de todos los hombres y mujeres”, respondió el anciano.

Wei Gu estaba feliz de escuchar esto y volvió a preguntar: “Voy a conocer a una chica hoy. ¿Tendré exito? “.

El anciano respondió: “Tu turno aún no ha llegado. Tu futura esposa tiene sólo 3 años de edad, y se casará contigo cuando tenga 17”.

Wei Gu estaba desilusionado y le preguntó casualmente, “¿Qué hay en tu saco?”.

“Hilos rojos. Esos hilos rojos se usan para atar los pies entre los maridos y las esposas. Ato sus pies juntos cuando están sentados. No importa si es hombre o mujer – si ambas partes son enemigos, o han crecido muy lejos el uno del otro, pobres o ricos, o de diferentes países – en tanto que ate este cordón rojo a sus pies se convertirán en marido y mujer. Sus pies ya están atados ella no tiene sentido buscar a otra persona”.

Wei Gu preguntó, “Entonces, ¿dónde está mi esposa? ¿Cómo se gana la vida su familia? “

“Ella es la hija de la Sra. Chen del lado norte de la ciudad”, respondió el anciano.

“¿Podría echarle una mirada?”, Preguntó Wei Gu.

“La Sra. Chen a menudo la trae aquí a vender verduras; Si me sigue, yo se la señalare”, dijo el anciano.

 Llegó la mañana, y la niña que Wei Gu que estaba esperando no se apareció. El anciano se puso de pie llevando su libro y su saco, y caminó hacia el mercado. Wei Gu lo siguio de cerca. Cuando llegaron allí vio a una mujer que era ciega de un ojo y tenía una niña fea, que en jirones y harapos caminaba hacia ellos.

El anciano le dijo a Wei Gu, “la niña en brazos de la mujer será su futura esposa”.

Wei Gu estaba muy enojado y le preguntó el anciano, “¿Qué pasa si la mato?”.

El anciano respondió: “Se trata de una persona predestinada a tener riquezas y una alta posición en la sociedad, y usted será promovido por ella, ¿cómo podría matarla?” después de hablar, el anciano desapareció.

Wei Gu volvió a albergue, afilo un cuchillo y se lo dio a su sirviente diciendo: “¡Debes hacer un trabajo limpio! Una vez que la mates, te recompensaré con diez mil Guan (antiguo nombre del dinero chino)”.

Al día siguiente su criado se dirigió al mercado con el cuchillo. Ocultándose entre la multitud, encontró una oportunidad para apuñalar a la niña. La gente alrededor empezó a gritar y a correr. Todo el mercado se convirtió en un caos. El criado aprovecho la conmoción para volver corriendo e informó a su amo: “Yo tenía la intención de apuñalar a la niña en el corazón, pero sólo la toque en la frente entre las cejas”. Wei Gu finalmente abandonó la idea. Continuó buscando una futura esposa, pero aún sin suerte.

Catorce años más tarde, Wei Gu fue nombrado general de Xiangzhou. Wang Tai, el gobernador de Xiangzhou, dio a Wei Gu  su hija en matrimonio. La novia era una hermosa jovencita. Wei Gu estaba muy satisfecho y se casó. Su esposa fue buena en todos los sentidos, excepto uno que Wei Gu encontraba bastante extraño: su esposa siempre lucia una decoración floral sobre su frente, entre las cejas, incluso cuando lavaba su cara, no estaba dispuesta a quitárselo. Wei Gu finalmente pregunto a su esposa el propósito del adorno.

 

Ella lloró y dijo: “Soy hija adoptiva, el gobernador Wang Tai es mi tío. Mi padre murió justo después de que yo naciera, y mi madre y mi hermano también murieron muy pronto. Mi familia desapareció rápidamente. Yo fui criada por mi niñera Chen, la señora siempre me llevaba a vender verduras al mercado. Un día, hace catorce años en una multitud alguien me apuñaló sin ninguna razón aparente. Desde entonces tengo una cicatriz en la frente entre las cejas. Hace varios años, mi tío fue promovido a gobernador de Xiangzhou. Vine a esta ciudad a vivir con él. Ahora me ha casado con usted”.

Wei Gu preguntó, “¿Su nana tiene un ojo ciego?”

“Sí, ¿la conoció?”, Preguntó la esposa.

Wei Gu, , hizo entonces la profunda confesión a su esposa. Su honradez la conmovió y no lo culpo por hacer algo incorrecto. Se  sorprendieron de cómo el destino reúne a los amantes. Desde entonces, la pareja atesoró su matrimonio aun más y tuvieron una vida maravillosa juntos.

Esta historia pronto dio vueltas en la Ciudad de Song. La gente cree que los matrimonios se atan con cordones rojos y son arreglados por el viejo del mundo subterráneo que es el Dios del matrimonio. La gente del lugar le cambió el nombre al albergue por “Albergue de compromiso” para conmemorar la aparición del anciano. Como nadie sabe el nombre del anciano, la gente simplemente lo llama “el anciano del claro de luna ‘o’ Yue Xia Lao Ren en chino. Con el fin de honrarlo, la gente puso su estatua en los templos. Incluso hoy en día, los hombres y las mujeres todavía van al templo a pedirle ayuda para encontrar a sus parejas predestinadas.

Acerca del Autor

KanZhongGuo

KanZhongGuo

Una Mirada a la Verdadera China

0 comentarios

¡No Hay Comentarios!

No hay comentarios. ¿Quieres agregar uno?

Escribir Comentario

Escribe un Comentario

Es necesario.
Completar campos *

Buscar